Autora: Jeanette Muñoz
El Trepa Gato sube por el árbol,
al Vuela Gorrión quiere atrapar.
La Brinca
Niña salta por la ventana
y al Trepa Gato intenta parar.
Viento en bigotes y orejas alerta,
brinca en las ramas tras Vuela Gorrión:
cola
erguida, patas largas, cuerpo esbelto,
garras y colmillos letales de depredador.
Archivo iconográfico DGME-SEB-SEP
Archivo iconográfico DGME-SEB-SEP
Vuela Gorrión, de corazón agitado,
gráciles alas extiende para su vida
salvar.
Brinca Niña con convicción sube al árbol:
evitar que su mimado se convierta en criminal.
¡Batalla campal! Trinos, maullidos y gritos
convierten al árbol en un
berenjenal:
Un brazo se extiende, unas garras salen…
gotitas de sangre caen por aquí y por allá.
¡Miaaaaauuuuu!
Brinca
niña y Trepa Gato al suelo van a dar.
Preocupa Madre deja caer la cazuela con pollo,
cuchara en mano, corre hasta el
pie del árbol.
¡Qué estropicio, Dios mío!
¡Qué deberé con tal hija y tal gato!
Revisa con diligencia las heridas en Brinca Niña:
un chichón, un arañazo, un
moretón en la rodilla.
Después del veloz examen, coge en sus brazos al gato.
Brinca Niña la sigue con ojos
y cara llorosos,
hace pucheros y gime, pero sigue resuelta sus pasos.
Vuela Gorrión está ya en la copa del árbol,
su emplumado cuerpo listo para el
vuelo remontar.
sobre las montañas y el mar planeará muy pronto:
de Brinca Niña y Trepa Gato ni un
recuerdo guardará.
Convaleciente, Trepa Gato maúlla su desgracia,
en lugar de un pichón gordo un
buen regaño se llevó.
Además, son sus trofeos un cono feo y un yeso blanco.
¡Pobre Trepa Gato! Ya no
quiere ni jugar.
Archivo iconográfico DGME-SEB-SEP
Archivo iconográfico DGME-SEB-SEP
Una patita chueca y un ojo bizco:
recuerdos de por vida que le dejó el Vuela
Gorrión.
Por tragón y por malvado ni un grillo viejo logrará cazar:
¡qué triste vida le espera, sólo
croquetas volverá a probar!
Muchas noches sin dormir lleva Brinca Niña:
Medicinas y agua a Trepa Gato le
debe dar.
Preocupa Madre se acerca en silencio y la cobija
cuando dormida, la angustia la hace llorar.
Quince días con sus noches, Trepa Gato se ha quejado,
esta tarde, Señor
Veterinario el yeso le quitará.
¡Pobre, con su patita chueca y su ojito bizco
ni lagartijas, ni gorriones
perseguirá más!
Aunque Brinca Niña trata de ocultarlo,
Trepa Gato es llamado ahora Torpe
Gato.
Cuando al parque salen a sol tomar,
los Malos Chicos le gritan con terrible intención:
"¡qué feo
bicho, parece un garabato!,
¡con es pata fea no cazará ni un ratón!"
Poco le importan a Brinca Niña esos mostrencos:
¡Que se vayan a estudiar o se
pierdan en el mar!
¡Trepa Gato es su amigo!
¡Sanito o enfermo, ella lo va a cuidar!
En las noches,
Brinca Niña y Trepa Gato suben al techo
y juntos en mi menor comienzan a maullar.
En primera y segunda voz
hacen un concierto,
para a mariposas y gatos callejeros convocar.
Brinca Niña y Trepa Gato tienen un secreto,
que sólo la Luna y tú pueden
adivinar:
ella guarda en su pecho un corazón de gato,
y él, para siempre, será su amigo y guardián.
Archivo iconográfico DGME-SEB-SEP
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