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MadreTierra

Archivo iconográfico DGME-SEB-SEP

Madre Tierra

Filtros, escudos y pulmones

Niños mundo

Archivo iconográfico DGME-SEB-SEP

El 22 de abril se celebra en México el Día Internacional de la Tierra. Pero a veces, entre juegos, tareas y otras actividades, se nos olvida lo importante que es. ¿De verdad la estamos cuidando, o sólo la recordamos un ratito cuando la celebramos y enseguida la contaminamos?

La celebración comenzó hace mucho tiempo, en 1970, cuando un grupo de personas en Estados Unidos salió a las calles a manifestarse con el objetivo de crear conciencia sobre los problemas ambientales y el cuidado a la naturaleza. ¡Fue como un gran grito de ayuda! Con el tiempo, esa idea se extendió por todo el mundo y en 2009, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó oficialmente el 22 de abril como el Día Internacional de la Madre Tierra. ¡Hoy participan 193 países de todos los continentes (África, América, Asia, Europa y Oceanía)!

La Tierra nos está hablando y cada vez lo hace más fuerte, nos pide ayuda y lo hace a su manera, ya que a veces se siente un poco enferma. Tiene calor y su temperatura está aumentando, lo que provoca lluvias intensas; y aunque parezca que hay más agua de manera abundante, en realidad tiene sed, ya que en otras regiones de su territorio sufre de sequía y escasez. Además, este incremento de temperatura eleva el nivel del mar y pone en peligro a muchos animalitos que la habitan.


Cuando esto sucede, todo se altera: las plantas no crecen bien, nuestra comida y la de la fauna se vuelve insuficiente, lo que pone en riesgo la supervivencia de muchas especies.

Oso polar

Oso polar, licencia CC0/Pixabay.com

¡Eres un superhéroe y una superheroína! Y no sólo celebras a la Tierra en su día; cuando la cuidas también lo haces, porque esto no es sólo cosa de adultos. ¡Tú también puedes ayudar!, con acciones pequeñas puedes salvar el mundo.

¡Hagamos que cada día sea el día de la Tierra!

Los súper escudos de la Tierra

¿Sabías que la Tierra es una superheroína con sus propios poderes especiales? ¡Así es! Tiene un sistema de defensa natural increíble que trabaja todo el tiempo para salvaguardar la vida de todos los que la habitamos.

Digamos que tiene una fábrica de oxígeno que produce aire fresco para que respiremos, un filtro mágico que se encarga de limpiar y purificar el aire y un escudo solar con capa especial que nos protege de los rayos más fuertes del sol, ¡como si usara una armadura invisible!


Contaminando planeta

Archivo iconográfico DGME-SEB-SEP


Pero como toda heroína, también necesita ayuda. Aunque es muy fuerte, últimamente se siente un poco cansada: su sistema de defensa está trabajando al máximo, y a veces, eso no es suficiente. Con el paso de los años, los seres humanos nos hemos encargado de deteriorar su salud, ya sea contaminando el aire o destruyendo sus bosques.

Así que ahora es momento de iniciar una misión de rescate, por lo que ayudaremos a nuestra Madre Tierra. Lo primero por hacer es convertirnos en pequeños investigadores, aprendamos a conocer cómo funcionan sus súper sistemas que la mantienen en equilibrio y a identificar que es lo que se está haciendo mal.

Pulmones naturales

¿La Tierra respira igual que nosotros? No exactamente, pero para mantenerse sana y regalarnos aire puro, tiene pulmones gigantes repartidos por todo el mundo. ¡Son sus increíbles fábricas de aire limpio!

Entre sus recursos, se encuentra el pequeño gran héroe del mar, el fitoplancton, y aunque es tan diminuto que no podamos verlo a simple vista, es el pulmón más grande del océano y produce la mayor cantidad de oxígeno que necesitamos para vivir.

Floración

Floración de fitoplancton, licencia CC0/Rawpixel.com

Pulmones del mundo

Los pulmones del mundo/Rawpixel.com

También están las selvas, como la del Amazonas en América del Sur, llena de árboles y animales increíbles que ayudan a mantener el aire fresco. Del otro lado del mundo, en Asia, la selva del sudeste asiático también trabaja en esta labor tan importante. Y por último, los bosques y selvas tropicales que crecen en las zonas más cálidas del planeta y están llenas de vida, para formar el verdadero equipo de limpieza que mantiene el equilibrio de la Tierra.

Fitoplancton

El fitoplancton es el pequeño gigante que vive en el mar y alimenta al mundo, y aunque es diminuto, ¡tiene poderes asombrosos!

El fitoplancton (el pulmón más grande del planeta) es una verdadera fábrica de aire y a pesar de tener un tamaño microscópico, le encanta "tomar baños de sol", proceso que llamamos fotosíntesis y que ayuda en la producción de la mitad de oxígeno que respiramos. Y no sólo eso, también absorbe el dióxido de carbono (CO₂), un gas que contamina el aire; ayudando así a mantener el planeta fresco y en equilibrio.

Fitoplancton

Fitoplancton/Pixabay.com

Derrame

Derrame de petróleo/Unsplash.com

Sin embargo, nuestro pequeño héroe está en peligro, a veces los humanos llevamos a cabo actividades que lo ponen triste y en riesgo.

El cambio climático calienta el mar y hace que los nutrientes (su comida) se queden en el fondo, y de esta manera el fitoplancton se queda "con hambre". La basura invisible es otro factor que pone en peligro su existencia: químicos, fertilizantes y microplásticos, ensucian su casa y no los dejan trabajar ni flotar a gusto. Algunas veces, accidentes como los derrames de petróleo, impiden el paso de la luz del sol y sin éste no pueden fabricar oxígeno. De igual forma, la pesca excesiva y el tránsito de grandes embarcaciones, alteran el equilibro de la vida marina lo que genera un desorden en el mar, es decir, un desajuste en los ecosistemas del océano.

¿Y qué pasa si se enferma el fitoplancton?, cuando el agua se contamina en exceso, pueden crecen algas nocivas que consumen el oxígeno disponible de los peces y de los animales marinos, lo que hace difícil que puedan vivir.

Selva del Amazonas

Esta selva es el corazón verde de la Tierra. Le llaman así al ser la selva tropical más grande del planeta.

Imagina un lugar tan, pero tan grande, que parece un océano hecho de árboles, pero digamos que éste además, es como el mago de la lluvia y de los ríos. De sus millones de árboles brota vapor de agua que asciende al cielo para formar grandes corrientes de nubes que viajan por todo el continente, llevando lluvia a muchos otros lugares.

Esta magia ayuda a enfriar el planeta, absorbiendo el calor y evitando que la Tierra tenga "fiebre". En la selva vive 10% de todos los animales y plantas conocidos. ¡Es un vecindario muy ruidoso y colorido! También es el hogar de pueblos indígenas que conocen profundamente los secretos de las plantas y de los árboles que les rodean.

Moyobamba

Moyobamba, región amazónica del Perú/Pexels.com

Apuí

Municipio de Apuí, Amazanas, Bruno Kelly, licencia CC BY 2.0

Lamentablemente la Selva amazónica no se ha escapado de las consecuencias que dejan las actividades humanas, y por lo tanto, se encuentra en peligro.

La tala de árboles y la quema del bosques para abrir espacios agrícolas destruyen el hábitat de los animalitos que han vivido allí durante muchísimo tiempo, dejándolos sin hogar. Y si a ello le sumamos máquinas que hacen agujeros en la tierra y rompen la selva en pedacitos para construir caminos, ocasiona que el ecosistema se siga enfermando. Y si desaparecen los árboles, ya no habrá ríos voladores (nubes) y llegarán las sequías. ¡La selva entonces podría quedarse sin agua!

Selva amazonica

Selva amazónica de Perú/Unsplash.com


¿Qué podemos hacer nosotros? Cuidar el papel (que viene de los árboles) y conocer más sobre este pulmón verde, ya que eso nos ayuda a ser sus guardianes y a llevar a cabo acciones simples que la beneficien a seguir latiendo fuerte.

Selva del Sudeste Asiático

¿Sabías que en Asia existe una selva que tiene más de 100 millones de años? ¡Es una de las más antiguas y sabias del planeta!, un lugar mágico donde, por primera vez en el mundo, conviven juntos elefantes, rinocerontes, tigres y los simpáticos orangutanes. La Selva del Sudeste de Asía es como un reino de gigantes naranjas.

Aunque ocupa un pedacito de la Tierra, allí vive casi dos de cada tres especies de animales y plantas que existen en el mundo. La selva ayuda a que llueva y a que los ríos sigan corriendo, manteniendo el ciclo del agua activo. En lugares como Bordeo y Sumatra se encuentran los hogares de los mamíferos más grande que viven en los árboles, los orangutanes.

Orangutanes

Orangután de Borneo, Thomas Fuhrmann, licencia CC BY-SA 4.0

Camino de palma

Camino de palma en Negeri Sembilan, Malasia/Unsplash.com

Por otro lado, existe un problema pegajoso, se trata del "aceite de palma", y seguro lo has comido, pues éste puedes encontrarlo en las galletas o incluso en los jabones que utilizas para bañarte. Para obtener este aceite, las personas han realizado acciones que entristecen a la selva porque la han dañado. Han cortado y quemado árboles para plantar palmas, y la isla de Borneo ya ha perdido la mitad de su selva.

Pero eso no es todo, las quemas producen neblina tóxica lo que provoca que las personas y los animales no puedan respirar. Al talar los árboles de la selvas, los animales se quedan sin hábitat, y los más perjudicados han sido los orangutanes, y debido a ello se encuentran en peligro de extinción.

Por otro lado, en las orillas del mar de estas islas donde se encuentra la selva, están los manglares: verdaderas guarderías de peces que ayudan a mantener el equilibrio del ecosistema, y sin embargo, también están siendo destruidos.


Para seguir siendo los guardianes de la selva, ayudemos a cuidarla, para ello, podemos elegir y consumir productos que cuiden el medio ambiente, eso ayudaría a que los orangutanes y tigres recuperen su hogar. ¡Tú puedes ser la voz de estos animales!

Papua

Bosque Papúa, Indonesia, Ariefrahman, licencia CC BY 2.0

Parque nacional

Parque Nacional Ujście Warty, Polonia/A. Savin, Wikipedia

Filtros naturales

Imagina que la tierra tiene su propio equipo de limpieza secreto. Estos son los filtros encargados de dejar todo reluciente.

No se trata de aspiradoras gigantes, sino de elementos vivos que limpian el agua y el aire. ¡Son como un laboratorio natural! Hay humedales que sirven como esponjas gigantes que se encuentran en lugares con mucha agua y plantas, los cuales sirven para atrapar la suciedad y limpiar el agua. También los hay en los bosques, y se trata de las hojas de los árboles, las cuales atrapan el polvo y los gases nocivos para que podamos respirar aire fresco.

Humedal

Humedal, licencia CC0/Unsplash.com

Piedras

Piedras, licencia CC0/Unsplash.com

Otro filtro natural es el suelo. Cuando llueve, éste actúa como un colador que filtra el paso de piedritas y arena, atrapando todas las impurezas y evitando así que lleguen directamente a las capas más profundas de la tierra. Ahí en el suelo, también existen unos diminutos guardianes. Las raíces de las plantas y unos bichitos invisibles se encargan de consumir las sustancias dañinas y transformarlas en nutrientes que enriquecen la tierra.

Sin estos filtros, el agua de los ríos estaría sucia y el aire nos haría toser. Gracias a ellos, el planeta se mantiene saludable y feliz de manera natural.

Humedales

Los humedales son como los órganos naturales de la Tierra: lugares como pantanos, lagunas y manglares, donde el agua y la tierra se abrazan, cumpliendo misiones muy importantes para mantener el equilibrio del planeta.

Los humedales son los encargados de limpiar y purificar el agua. Sus plantas y suelo atrapan la suciedad como si fueran un colador gigante, dejando el agua cristalina. Cuando llueve mucho, atrapan el agua para evitar inundaciones, y cuando hay vientos fuertes protegen las costas de las tormentas. Son los grandes cofres de carbono, guardando el gas que calienta el planeta.

A pesar de ser tan útiles, los humedales están desapareciendo, ya que más de la mitad de ellos a nivel mundial se han perdido. Las mega construcciones olvidan que sin ellos el agua se ensucia. Además, el cambio climático calienta el agua y los suelos de los humedales liberan gases que tenían almacenados, lo que contribuye a que el planeta se caliente aún más.

Pantano

Pantano, licencia CC0/Unsplash.com

Cuidar los humedales significa proteger nuestra agua potable y el hogar de muchísimas especies, así que tú puedes ser un guardián del agua. ¿Qué acciones puedes llevar a cabo para hacerlo?

Bosques y vegetación

Los bosques y la vegetación son los limpiadores de la Tierra, un equipo que trabaja sin parar para que el aire, el agua y el suelo estén siempre impecables. ¡Son los mejores filtros del mundo!

Las hojas de los árboles también tienen un poder especial, ya que atrapan el aire sucio (CO₂) y lo convierten en aire fresco, esto es muy importante para lugares donde se usan muchos coches y hay fábricas.

Bosque Chapultepec

Bosque Chapultepec, José Luiz Bernardes Ribeiro, licencia CC BY-SA 4.0

Siera del tigre

Sierra del tigre, Mazamitla, Vanessa Acuña, licencia CC BY-SA 4.0

Pero los árboles también son los guardianes del agua y del cielo. Cuidan lo que pisamos y bebemos al atrapar el polvo y los líquidos tóxicos provenientes de los químicos y la basura, evitando que lleguen a los ríos donde viven los peces. Además, de manera subterránea sus raíces funcionan como coladores que retienen la suciedad del agua.

Los bosques son un grifo mágico, expertos en ahorrar agua, cuando llueve mucho la almacenan entre sus raíces y la liberan poco a poco, así evitan que se desperdicie, ayudando a que los ríos siempre tengan agua, incluso cuando no llueve.

¡Cuidar un árbol es como cuidar a un pequeño superhéroe que limpia nuestro hogar!

Arena y grava

¿Alguna vez has jugado con arena en la playa o has saltado sobre piedritas? Pues resulta que son un equipo de limpieza increíble, cuando el agua de lluvia cae al suelo, empieza un viaje debajo de la tierra, y ahí es donde la arena y la grava se ponen a trabajar para limpiar el agua que bebemos.

Imagina que el suelo es un colador gigante de dos niveles. La grava al ser más gruesa, resistente, fuerte y gordita, atrapa las cosas grandes, como trozos de hojas o palitos que arrastra el agua; mientras que la arena al ser más fina, compacta y pequeñita, retiene lo que la grava no puede atrapar, como el polvo, las algas y la turbidez. Así, entre ambos, eliminan casi todos los bichitos malos (microorganismos dañinos) que podrían enfermarnos.

Cascada de agua

Cascada de agua, licencia CC0/Unsplash.com

Riachuelo

Riachuelo, licencia CC0/Unsplash.com

¿Alguna vez has jugado con arena en la playa o has saltado sobre piedritas? Pues resulta que son un equipo de limpieza increíble, cuando el agua de lluvia cae al suelo, empieza un viaje debajo de la tierra, y ahí es donde la arena y la grava se ponen a trabajar para limpiar el agua que bebemos.

Imagina que el suelo es un colador gigante de dos niveles. La grava al ser más gruesa, resistente, fuerte y gordita, atrapa las cosas grandes, como trozos de hojas o palitos que arrastra el agua; mientras que la arena al ser más fina, compacta y pequeñita, retiene lo que la grava no puede atrapar, como el polvo, las algas y la turbidez. Así, entre ambos, eliminan casi todos los bichitos malos (microorganismos dañinos) que podrían enfermarnos.

Raíces y microorganismos

Justo debajo de donde pisas, ocurre algo asombroso, las raíces de las plantas tienen un vecindario muy especial llamado rizosfera. Es la zona del suelo donde las raíces de las plantas interactúan con pequeños organismos invisibles que trabajan en equipo para mantener el suelo sano y en equilibrio.

Las plantas son muy generosas ya que por sus raíces sueltan un poquito de azúcar y alimento nutritivo para bacterias y hongos que las habitan, a cambio, estos pequeños amigos ayudan a la planta de formas increíbles.

Raíces

Raíces, licencia CC0/Unsplash.com

Hongos

Hongos, licencia CC0/Unsplash.com

Las bacterias y hongos son expertos en encontrar "vitaminas" (como el nitrógeno y el hierro) que están atrapadas en la tierra y se las entregan a la planta para que puedan crecer fuertes y sanas. Los hongos son como la red de internet del suelo: crean hilos larguísimos que se conectan con las raíces de otros árboles y hongos. Gracias a esta red, las raíces pueden llegar mucho más lejos o expandirse para buscar agua cuando la planta o árbol tiene mucha sed.

¡Las raíces también son súper filtros! Tienen el poder de atrapar cosas malas (nocivas) como el petróleo o metales pesados para que no se escapen al agua que bebemos. Son como un escudo que desintoxica la tierra.

En el suelo también hay bichos traviesos que buscan enfermar a las plantas, pero ¡no te preocupes! Los organismos buenos actúan como maestros del karate, enseñándole a las plantas a defenderse y a mejorar su escudado de salud, digamos que mejoran su sistema inmune para que nada les haga daño.

Vista Tierra

Vista de la Tierra tomada durante la Expedición 42 de la ISS. Centro Espacial Lyndon B. Johnson (NASA)

Escudos naturales

¡Nuestra Tierra es como un guerrera con muchas armaduras diferentes! Tiene escudos espaciales y escudos terrestres que nos cuidan todos los días sin que nos demos cuenta.

Desde el cielo, el equipo de protección es la capa de ozono (nuestro bloqueador solar principal). Es como una capa invisible que envuelve al planeta y filtra o absorbe parte de la radiación ultravioleta del Sol, evitando que nos queme la piel. ¡Es el filtro solar de la Tierra!

Además, contamos con otro escudo gigante, la magnetosfera. Es una región invisible que rodea el planeta y nos protege del viento solar. Sin ella, este viento podría erosionar la atmósfera y afectar la estabilidad del aire que respiramos.

Humedal

Humedal, licencia CC0/Unsplash.com

Meteorito

Meteorito en la Antártida, Nina Lanza, NASA

Por ello, también es importante la atmósfera, nuestro escudo contra los meteoritos. ¿Has visto estrellas fugaces? Son rocas espaciales que se encienden al entrar en contacto con nuestra atmósfera! Este escudo de aire hace que la mayoría de los meteoritos se desintegren antes de llegar a la superficie.

En el suelo, nuestros escudos son los manglares y los arrecifes (la muralla marina); valientes soldados que viven en las costas. Las raíces fuertes de los manglares y los corales detienen olas gigantes y las mareas altas para que las tormentas no dañen nuestras casas. Las montañas y los bosques también actúan como barreras naturales, ya que sirven como muros que frenan los vientos fuertes y evitan que el suelo se erosione.

Capa de ozono

¿Sabías que nuestro planeta usa un accesorio invisible para protegerse? Es la capa de ozono y es un escudo de gas que flota muy alto en el cielo. ¡Es como si la Tierra se pusiera bloqueador solar y gafas de sol gigantes!

El sol nos manda luz y calor, pero también nos lanza unos rayos muy fuertes llamados Rayos UV (ultravioleta). La capa de ozono atrapa 99% de esos rayos para que no nos hagan daño. Sin ella, nuestra piel se quemaría muy fácil y nuestros ojos podrían enfermarse, también cuida que las plantas y los animales crezcan felices.

Contaminación

Contaminación atmosférica, licencia CC0/Unsplash.com

Lamentablemente, algunos inventos humanos liberan gases que actúan como pequeños villanos, debilitando este escudo y abriendo agujeros en él. Estos gases se producen por objetos cotidianos, como refrigeradores viejos, aires acondicionados y algunos aerosoles (sprays). Las grandes fábricas también producen químicos con nombres raros o complejos, como los halones o el bromuro, que se liberan al cielo en forma de gas y ascienden hasta la atmósfera. Allí, estas sustancias dañan la capa de ozono y debilitan nuestro escudo protector. Cuando esto sucede, el planeta se calienta más y los rayos del sol llegan con demasiada fuerza. ¡Eso le da fiebre a la Tierra!

Campo magnético terrestre (magnetosfera)

La Tierra tiene un campo de fuerza real, como el de las películas de superhéroes. Se llama magnetosfera y es un escudo invisible que nos envuelve para protegernos del espacio exterior.

El Sol es una estrella increíble que emite constantemente un flujo de partículas que parece como si lanzara ráfagas muy intensas, esto es llamado viento solar. La magnetosfera de la Tierra actúa entonces como un escudo que aguanta este "golpe". Del lado que mira al Sol se comprime al recibir su impacto, mientras que el opuesto se extiende formando una larga "cola" que se proyecta hacia el espacio. Es decir, cuando el escudo desvía las partículas del Sol, las lleva hacía las regiones polares, estás interactúan con la atmósfera y se creas hermosas auroras boreales.

Aurora boreal

Aurora boreal sobre la Tierra, Centro Espacial Lyndon B. Johnson (NASA)

Transbordador

Transbordador espacial Atlantis, NASA

La magnetosfera entonces sirve como escudo que ayuda a proteger a la atmósfera de la acción del viento solar, reduciendo su erosión. También protege a los satélites, y a los sistemas de comunicación como la televisión y el internet, de tormentas espaciales.

En los últimos 200 años, nuestro escudo se ha hecho un poquito más débil, y los humanos hemos tenido parte de la responsabilidad, al generar basura espacial proveniente de los satélites viejos que flotan en el espacio. Las redes eléctricas gigantes y las antenas súper potentes lanzan ondas que confunden a la magnetosfera. También algunos compuestos químicos que liberamos en la atmósfera pueden alterar el equilibrio de este campo de protección.

Si nuestro campo de fuerza desaparece, los vientos solares podrían dañar la capa de ozono y nos llegaría demasiada radiación del espacio. Por eso, es importante cuidar cómo usamos la tecnología y la energía.

Atmósfera

La atmósfera es la manta protectora de la Tierra. Imagina que la Tierra tiene una capa invisible hecha de aire (gases) que la rodea por todos lados, como un gran abrazo. Es nuestro mejor guardaespaldas.

La atmósfera nos defiende de las rocas que viajan en el espacio. Cuando un meteorito se acerca a la Tierra, la atmósfera lo frena tan rápido que lo desintegra. ¡Por eso vemos las estrellas fugaces!

Atmosfera

Delgada capa azul de la atmósfera, NASA

Transporte

Transporte, licencia CC0/Unsplash.com

Esta capa de aire ayuda a que la Tierra no tenga demasiado frío ni mucho calor. Durante el día nos protege para que el Sol no caliente en exceso, y por la noche retiene parte de ese calorcito, como una cobija, para evitar que nos congelemos. Además, nos proporciona el oxígeno que necesitamos para respirar y el dióxido de carbono que las plantas usan para fabricar su alimento.

Gases muy importantes se mezclan en la atmósfera. El nitrógeno es el más abundante y ayuda a que los seres vivos crezcan; el oxígeno, es muy importante ya que sin éste no podríamos respirar ni encender una fogata; el argón es un gas muy tranquilo que se usa en los focos de la casa; y por último, el dióxido de carbono, el que retiene el calor para que el planeta esté a gusto.

Lamentablemente, al usar muchos vehículos y máquinas, quemar basura o cortar árboles, llenamos esta manta protectora de humo y suciedad. Esto hace que la atmósfera se contamine y el planeta empiece a calentarse demasiado, provocando problemas como la lluvia ácida o el cambio climático.

Manglares y barreras naturales

Los manglares son árboles muy resistente y valientes que crecen con sus raíces dentro del agua. Su misión es crear una barrera natural contra las tormentas; lo que logran por medio de sus raíces, tan fuertes y entrelazadas que frenan el viento y las olas gigantes, evitando que lleguen con fuerza a las zonas donde vivimos.

También son un hotel de lujo, pues más de 300 especies de animales como cangrejos, langostas, peces, aves, etcétera, nacen y crecen protegidos entre sus ramas y sus raíces. Además, atrapan la suciedad y purifican el agua antes de que llegue a mar abierto.

Manglar

Manglar en la Laguna de las garzas, Manzanillo, Colima, Yaomautzin Ohtokani Olvera Lara, licencia CC BY-SA 2.0

Arrecife

Arrecife de coral, licencia CC0/Unsplash.com

Los arrecifes de coral son murallas de colores que se forman bajo el mar, formando una barrera biológica increíble, capaces de frenar olas, rompiendo su fuerza antes de que golpeen la orilla del mar. Un cuarto de todos los peces del mundo dependen de los corales para encontrar comida y refugio. ¡Es la ciudad más colorida del fondo marino!

Pero estos héroes están en peligro a casusa de actividades humanas: el agua sucia y los derrames de petróleo enferman a los manglares y corales. Otras veces, son extraídos o destruidos para construir hoteles o debido a la pesca excesiva. Los corales son seres vivos muy delicados, y cuando son tocados o tomados como recuerdos turísticos, pueden resultar lastimados gravemente.

Cuidar los manglares y los arrecifes es cuidar nuestra propia seguridad. Si los protegemos, ellos nos seguirán cuidando de las tormentas y dándonos hermosas playas para jugar.

Fauna

Archivo iconográfico DGME-SEB-SEP


Y ahora que conoces más de cómo funciona la Tierra, ¿consideras que basta con sólo celebrarla por un día? ¿Crees que eso es suficiente para ayudarla y cuidarla?

Misión reciclaje, ¡conviértete en un héroe o una heroína del Planeta!
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